Hace frío, quiero algo calentito (y otras historias que nos contamos en invierno)

Llegó el invierno y con él una de mis frases favoritas que escucho en consulta y de mi comunidad en redes sociales: “La fruta me da frío”, “Quiero comer algo calentito”, “Como menos vegetales porque me dan frio”.

Igual imagino que en esta ecuación de temperaturas no entra el helado de postre, ¿no? jajaja

Ahora bien: ¿Realmente la fruta nos da frío? La respuesta corta es no.
Nuestro cuerpo cuenta con mecanismos muy sofisticados para regular la temperatura corporal. No dependemos de que la comida esté caliente o fría para mantenernos a 36-37°C. ¡Sería terrible! Imagínate! Lo que sí existe es la búsqueda de una sensación de confort. En invierno buscamos abrigo, agradecemos tener refugio (què enorme privilegio!), y también buscamos platos que reconforten. Y eso tiene mucho más que ver con lo cultural, lo emocional y lo sensorial que con una necesidad fisiológica de comer tooooodo caliente.
Ahora bien, si lo que buscamos es ese famoso “abrigo estomacal”, tengo una buena noticia: no hace falta abandonar las frutas, los vegetales ni las legumbres durante varios meses. Bueno, pensándolo bien capaz que no es una “buena noticia” pero si lo que vas a necesitar de “buenas” son las excusas jajaa.
De hecho, el invierno puede ser una excelente oportunidad para incorporarlos en preparaciones calientes, sabrosas y por ende super reconfortantes.

1. Vegetales y legumbres dentro de las salsas
Muchas veces pensamos en los vegetales únicamente como ensalada. Error. Las salsas (si, esa de tomate tipo tupo que hacés) son una de las formas más simples de sumar plantas al plato. Perdont a los italianos o a los fundamentalistas culinarios de las salsas, pero acá buscamos incorporar para generar match entre lo que nos gusta, lo que conocemos y lo que nos hace bien nutricionalmente.
Podés agregar cebolla, zanahoria, morrón, puerro, zucchini, berenjena o calabaza a una salsa de tomate. También podés incorporar lentejas cocidas, porotos o garbanzos procesados para aportar textura, saciedad y nutrientes. No sabes lo bueno que queda!!
Una salsa más espesa, más completa y mucho más interesante que el clásico tomate solo.

2. Larga vida al guiso!
Si hubiera una selección nacional de platos invernales, el guiso sería Messi con la cinta de capitán.
Lentejas, porotos, arvejas partidas o garbanzos pueden transformarse en la base de preparaciones económicas y llena de nutrientes.
La base sigue siendo sumar variedad de vegetales: cebolla, zanahoria, zapallo, batata, puerro, apio, repollo o lo que haya disponible. Agregarle legumbres, algún tubérculo (como la papa) y/o arroz y muchos condimentos. No existe una receta única. Existe el guiso que se adapta a tu cocina.

3. Guisopas: cuando la sopa y el guiso tienen un hijo
Sí, acabo de inventar una categoría gastronómica.
Las llamo “guisopas“: sopas espesas donde las legumbres son protagonistas.
Una estrategia muy simple consiste en cocinar lentejas, mung, arvejas partidas o porotos y unir a vegetales cocidos (Ejemplo zapallo) y luego procesar una parte de toda preparación
El resultado es una sopa cremosa, contundente y muy reconfortante, sin necesidad de agregar crema ni ingredientes extra. Ideal para esas noches donde el cuerpo pide cuchara caliente pero a la vez que de saciedad.
Además tanto a la guisopa, como a los guisos y salsas las podes enriquecer usando estos alimentos.

4. Sándwiches calientes
A veces pensamos en los sándwiches como una comida fría, pero pueden convertirse en una gran opción invernal.
Probá combinar: Hummus, vegetales salteados, tofu grillado, hongos salteados, berenjenas o zucchini asados, rodajas de tomate calentadas en plancha.
Todo dentro de un buen pan tostado de buena calidad o el que tengas, o incluso puede ser una fajita.
El resultado es un plato caliente y lleno de nutrientes. Y todo lo que se come con las manos es mas rico, digamos todo.

5. La sopita liviana de la abuela.
No hace falta que la sopa sea el plato principal, también puede funcionar como entrada para que puedas entrar en calor propiamente dicho
Una sopa liviana de verduras, calabaza, o zanahoria puede acompañar una comida tradicional. Sopita liviana de esas bien “caldudas”, a mi me hace acordar a mi abuela no se a vos.
¿Vas a comer milanesa de soja con puré y ensalada? Perfecto. La sopa no viene a reemplazar nada. Viene a sumar un poco de calor y vegetales disueltos para que entres en calor en la previa o incluso durante, como acompañamiento.

A veces creemos que mejorar la alimentación implica cambiarlo todo, pero muchas veces alcanza con incorporar estrategias que desplazan, enriquecen y amplían nuestros platos.

Sumar siempre
El invierno no tiene por qué ser una pausa en el consumo de vegetales y legumbres. Quizás no tengas ganas de una ensalada gigante llena de hojas crudas cuando afuera hacen tres grados y te entiendo la verdad, está bien. La comida, además de nutrirnos, nos tiene que abrazar.
Pero entre una ensalada fría y un plato monocromático de fideos con crema hay un universo enorme de posibilidades, solo tenes que verlo.
Mi objetivo siempre es presentarte todo ese universo, y servir una mesa llena de posibilidades. Porque solo así podemos elegir.

Ahh, ya se que no hable de las frutas: ¿será para otra entrega? Avisame si te interesa! 

TKM Nutriló

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16 comentarios en “Hace frío, quiero algo calentito (y otras historias que nos contamos en invierno)”

  1. Lo bueno de combinar todo para una rica guisopa y además combinar vegetales para hacer unas pastas es un viaje de ida
    Gracias Nutriló

  2. Gracias Genia!!! Yo consumo fruta en invierno. En ayunas manzana me va! O banana. Citricos limon con agua. Naranjas me encantan pero dan acidez.
    Gracias otra vez!

  3. Excelente, muchas gracias! Éstas ideas, fáciles y prácticas abrazan esos momentos donde cuestas pensar en las combinaciones de platos , mas aún cuando el cuerpo pide algo distinto según la estación. Con vos todo resulta más cómodo y amoroso.

  4. Muchas gracias Ro, sos muy genia, muy generosa y divertida 🤣
    Te abrazo fuerte y acá una seguidora veggie que aprende mucho con vos.
    Gracias gracias gracias 🙏🏼🎉😎

    Agus 💚

  5. Agradezco infinitamente la diversidad de ideas para llevar adelante con ingredientes tan variados como accesibles. Gracias de nuevo Nutriló.
    Vos si que rockeás la info sobre nutrición que circula en redes
    con baldazos de realidad y evidencia científica, sobre todo.
    Lilian

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